PARÍS, sábado, 13 septiembre 2008 (ZENIT.org).- La búsqueda de Dios es el fundamento de toda cultura, afirmó Benedicto XVI en su esperado discurso al mundo de la cultura francés y europeo.
Encuentro del Papa con personajes de la cultura (1:02 Hrs)
"...La búsqueda de Dios es una provocación para el hombre de todos los tiempos..."
El pontífice inauguró el viernes en la tarde el restaurado Colegio de los Bernardinos, nuevo espacio de encuentro entre fe y cultura en la capital parisina, con una intervención en la que mostró cómo el cristianismo, y más en concreto el monaquismo, ha forjado los fundamentos de la cultura europea.
Como el mismo Papa afirmó al concluir su disertación, la situación actual, es bastante análoga a la del Imperio Romano en el que evangelizó san Pablo, el apóstol de las gentes.
"Nuestras ciudades ya no están llenas de altares e imágenes de múltiples divinidades. Para muchos, Dios se ha convertido realmente en el gran Desconocido", reconoció el pontífice en un discurso que había preparado con esmero originalmente en alemán.
"Pero como entonces tras las numerosas imágenes de los dioses estaba escondida y presente la pregunta acerca del Dios desconocido, también hoy la actual ausencia de Dios está tácitamente inquieta por la pregunta sobre Él", afirmó.
"Buscar a Dios y dejarse encontrar por Él: esto hoy no es menos necesario que en tiempos pasados", constató ante un auditorio de unos setecientos exponentes del pensamiento, la ciencia y las artes de este país, así como representantes de la UNESCO y de la Unión Europea.
Según el Papa, "una cultura meramente positivista que circunscribiera al campo subjetivo como no científica la pregunta sobre Dios, sería la capitulación de la razón, la renuncia a sus posibilidades más elevadas y consiguientemente una ruina del humanismo, cuyas consecuencias no podrían ser más graves".
"Lo que es la base de la cultura de Europa, la búsqueda de Dios y la disponibilidad para escucharle, sigue siendo aún hoy el fundamento de toda verdadera cultura", concluyó.
Giovanni Maria Vian, director de "L'Osservatore Romano", explica que Benedicto XVI, al presentar esta alianza entre razón y fe, particularmente en la comprensión de las Sagradas Escrituras, supera las "interpretaciones de carácter fundamentalista", así como "los subjetivismos arbitrarios".
Por su parte, el padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, considera que "la contribución nueva de este gran discurso está en el análisis del papel de la búsqueda de Dios en la formación de la gran cultura unificadora de nuestro continente en los siglos de la Edad Media".
Referencias
Zenit
La búsqueda de Dios, fundamento de toda cultura; explica el Papa
Discurso de Benedicto XVI al mundo de la cultura
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viernes, 28 de noviembre de 2008
jueves, 26 de julio de 2007
Ecumenismo: ¿Porque ser católico?
En su programa El Regreso a Casa, Marcus Grodi tiene como invitado al Dr. Alan Schrek y una persona del público menciona ser evangelico y que desea ser católico pregunta ¿Porque preferir a la Iglesia Católica Romana sobre la Iglesia Ortodoxa?.
Debemos tratar el papel de Pedro
Debemos tratar el papel de Pedro
sábado, 2 de junio de 2007
Intento de Asesinato a Paulo VI
Lo que no sabias
Durante su viaje al oriente y mientrás se transmitía en vivo por televisión, el Pápa Paulo VI estuvo a punto de morir y fué salvado quizá, por la misma mano que salvó a Juan Pablo II años despues.
En Noviembre de 1970 vuela a la otra parte del mundo, Asia, Australia y Oceanía tan cerca como la muralla China. En Manila algo sucede que le perturba profundamente, será para el como un signo de mal agüero. Llega al aeropuerto y besa el suelo, casi desaparece entre la inminente multitud, de pronto un hombre que aparenta ser un Sacerdote con un crucifijo en la mano y en la otra, una daga... le asesta dos veces, la muerte ronda cerca del Pápa de Roma.
Posteriormente confiesa: "En ese momento sentí dos percusiones en mi pecho, pero no pense que fuese una daga". El médico confirma: Las dos puñaladas ocurrieron justo a la derecha y justo a la izquierda de la vena yugular. El fallido asesino, un pintor enfermo mental. Paulo VI dice, lo he perdonado y lo he olvidado.
El viaje prosigue pero la atmósfera es pesada. En Sydney, en la rica Australia, Paulo VI reporta un inaceptable abismo entre los que mueren de hambre y entre quien tiene todo. Los periodicos le critican, el Sydney Morning Herald pregunta: "¿Porque vino el Pápa aquí solo para reporcharnos...? ¿Quizá sea a pecado la búsqueda de felicidad y bienestar?". No solo el obispo anglicano desaira el encuentro con el guía de los católicos, también jóvenes evangelicos y anglicanos le gritan en la calle: "Jesús Salva y Roma Esclaviza".
En Hong Kong Paulo VI es aclamado por la gente pero las autoridades se oponen. De hecho desea enviar un mensaje a la cercana China. En el occidente no todos están de acuerdo con su "Ost Politik". Algunos temen demasiada apertura, cási una apobación formal. Le conceden solo 3 horas de visita. El gobernador Britanico no se reune con él. Este será el último viaje de Paulo VI. Nunca un Pápa estuvo más cerca de los limites de los paises comunistas.
viernes, 1 de junio de 2007
Depresión, un mal muy actual
El Padre Pedro Nuñez nos plantea una solución proactiva.
Benedicto: ¡Jovenes No se conformen con la oferta del mundo!
Benedicto: ¡Jovenes No se conformen con la oferta del mundo!
Juan XXIII, El Papa Bueno
Juan XXIII El Papa Bueno
El joven Angel José Roncalli encarnó a la perfección en su vida esta idea evangélica.
Nacido en Sotto il Monte (Bérgamo) el 25 de noviembre de 1881, falleció en Roma el 3 de junio de 1963.
viernes, 18 de mayo de 2007
El Papa ¿Es el Anticristo?, La Biblia Evangelica y Martin Lutero
Fernando Casanova actualmente trabaja como Profesor en un seminario Católico en la Universidad de Bayamon, en Puerto Rico. Durante su proceso de conversión tuvo que enfrentarse con la historia de la Iglesia, con sus propio anticatolicismo, con el mundo de mentiras y prejuicios que hoy mas que nunca se ciernen sobre la Iglesia Católica. El Dr. Casanova tambien hace un *fuerte llamado* a los católicos que no ofrecemos testimonio de un verdadero cristianismo, que no somos congruentes con la fe y la gran responsabilidad que el Señor nos ha confiado.
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La Serie
Ministro Evangelico Pentecostal Encuentra la Verdad
Ministro Evangelico ahora Profesor de Teología en Universidad Católica
Dr. Fernando Casanova - Mi Travesía por la Fe
El Papa ¿es? el Anticristo, La Biblia Evangelica y Martin Lutero
Sobre el Magisterio de la Iglesia, el Papa Benedicto y la Sola Scriptura
El Dogma de la Eucaristía
Siendo Ministro Evangelico me enamoré de La Santisma Madre de Mi Señor Jesucristo
Un Día me Encontré con Jesús en la Eucaristía
Mi Confesión Ante Dios
Lutero, la película
¿ES EL PAPA EL ANTICRISTO?
AUTOR: GUIDO ROJAS. LICENCIADO EN CIENCIAS RELIGIOSAS.
I. INTRODUCCIÓN
Hoy en día la Iglesia Católica está empeñada en buscar un acercamiento religioso con las demás confesiones cristianas (Ecumenismo). No obstante, desde los mismos albores de LA REFORMA PROTESTANTE en el siglo XVI, sus fundadores como hijos rebeldes que un día se separaron de la Madre (Romanos 16,17-18), han mostrado un odio abierto por nuestra Iglesia, que no han dudado en tildarla de ser LA GRAN RAMERA DE LA BIBLIA, llamada en el Apocalipsis como BABILONIA LA GRANDE (18,2), y donde el PAPA no sería otro que el ANTICRISTO (13,18). Así por ejemplo, encontramos las siguientes declaraciones textuales:
“Me siento ya más libre en mi corazón; pues sé finalmente que el Papa es el Anticristo, y que su silla es la de Satanás”.
Martín Lutero, fundador de la Iglesia Evangélica.
“El pontificado romano, con todo su orden y reino, es el mismo Anticristo”.
Felipe Melanchthon, colaborador de Martín Lutero.
“La cabeza de este reino maldito y abominable en la iglesia occidental es el Papa”.
Juan Calvino, fundador de la Iglesia Calvinista.
“El Papa es el mismo Anticristo”.
Juan Knox, fundador de la Iglesia Presbiteriana.
“El Papa es en el sentido más categórico, el hombre de pecado, porque él representa toda forma de pecado sin medida”.
Juan Wesley, fundador de la Iglesia Metodista.
II. EL ANTICRISTO EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS
Para hacer un informe más imparcial vamos a utilizar la Biblia Protestante versión Reina-Valera, Edición de 1985. Además, seguiremos la regla de fe de todas las iglesias protestante: “Solo lo que enseñe la Biblia”.
El primero en utilizar el título de “Anticristo” en el Nuevo Testamento, fue el mismo Jesucristo: “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuera posible, aun a los escogidos” (Mateo 24,24). Nótese bien, que El Mesías en este pasaje del evangelio del apóstol Mateo (escrito hacia el año 85 de nuestra era), al igual que en todo el capítulo 24; está hablando con un lenguaje escatológico, haciendo referencia a los “últimos tiempos”. Explicando que vendrán hombres que con “supuestos milagros” obra del Diablo, llevarán tras de sí a muchos de los verdaderos creyentes, los cuales no tendrán su aprobación (comparar con Mateo 7, 21-23).
Para el apóstol Pablo, el “hombre de pecado” que se hace pasar por Dios, está por venir (2 Tesalonicenses 2,1-4); (aunque no lo identifica propiamente con el título del “Anticristo”), pero llegará “con gran poder y señales y prodigios mentirosos” (9). Porque “el espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4,1). Además, sus vidas y sus actos son propios de “las obras de las tinieblas” (Romanos 13,12), “siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2,2).
Vemos como San Pablo en sus epístolas (redactadas entre los años 45 al 65), quiere resaltar dos cosas:
1. Tanto él como los demás apóstoles, y los primeros cristianos hasta el siglo segundo; creían firmemente que la segunda venida de Cristo (parusía), era un hecho que sucedería pronto.
2. El mundo entero se debate entre dos grandes fuerzas, los “hijos de la luz” al mando de Jesucristo, y los “hijos de las tinieblas”, bien sea representado por un hombre, pero enviado por el mismo Diablo.
Por su parte, el apóstol Juan en sus cartas (elaboradas hacia el año 96), vuelve hacer hincapié en la persona del “Anticristo”:
“Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo… ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo” (1 Juan 2,18.22).
“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo” (1 Juan 4,1-3).
“Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo” (2 Juan 7).
Para San Juan el “Anticristo”, ya no va hacer un personaje de los “últimos tiempos”, sino que ¡Está ahí!, y en medio de la Iglesia de Cristo. Esto se debe al hecho que ya a finales del siglo I, se empezaban a formar grupos heréticos de cristianos que negaban que “Jesucristo”, sea verdadero “Dios” y al mismo tiempo verdadero “Hombre”. Así lo demuestra el párrafo inicial de su evangelio (escrito hacia la misma fecha que sus tres cartas): “En el principio era El Verbo (la Palabra=Jesús), y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (1,1). Comparar con (1 Juan 1,1-3).
III. EL NÚMERO DE LA BESTIA: EL 666
El mismo Juan, el teólogo, cuando se encontraba desterrado en la isla de Patmos (Asia Menor); escribió el libro de las revelaciones (o Apocalipsis). En uno de sus apartes, dice:
“Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis. (13,18).
Este número simbólico, ha dado para una serie de especulaciones y demás. Sin embargo, los exegetas (estudiosos de la Biblia), lo han relacionado con la persona del emperador NERÓN CÉSAR. San Juan, que se hallaba preso por los romanos en el momento de escribir el libro (hacia el año 90), decide advertir a los cristianos en un lenguaje a manera de clave sobre los peligros de este cruel gobernador, que era bisexual, alcohólico, y quien mandó a matar a su propia madre Agripina, con la que sostenía una relación incestuosa; al igual que sus dos esposas: Popea y Octavia, y a su maestro Séneca. También, ordenó el incendio Roma, y la ejecución (hacia el año 67) de los dos príncipes de los apóstoles: Pedro y Pablo. Del mismo modo, hay que tener en cuenta que en la cultura judía de donde venía el discípulo amado, las letras del hebreo que carecen de vocales tienen un valor numérico, y es así como la suma del nombre de “NERÓN CÉSAR” (NRWN QSR), equivale a: N=50+ R=200+ W=6+ N=50+ Q=100+ S=60+ R=200 = 666.
No han faltado las sectas protestantes que han querido relacionar el número de la bestia con el Papado, y esto se debe a que antiguamente los Romanos Pontífices utilizaban una corona de tres puntas llamada la “tiara”; y según ellos, tenía una inscripción que decía: “VICARIUS FILII DEI” o “VICARIO DEL HIJO DE DIOS”, que al hacer la misma operación matemática da 666.
Para refutar esta acusación podemos argumentar cuatro cosas:
1. El Apocalipsis fue escrito en griego mientras que la inscripción de la tiara aparece en latín (idioma oficial de la Iglesia Católica).
2. Los Papas solo empezaron a utilizar la tiara a partir de Clemente V (Siglo XIV). por lo tanto, pasaron más de 1.200 años antes de relacionar esta vestimenta papal con la descripción de san Juan en el libro de las Revelaciones.
3. Es completamente falso que en la tiara que usaban los Sumos Pontífices (hasta Pablo VI), apareciera esta leyenda. El título que los identifica es el de VICARIUS CHRISTI (VICARIO DE CRISTO), y fue empleado por primera vez por Inocencio III, en el siglo XIII.
4. El mismo apóstol aclara que el “666” es el número de un “hombre”, y no de una institución como el papado, que ha abarcado en XXI siglos, a 266 individuos, desde Pedro hasta Benedicto XVI.
http://www.apologeticasiloe.com/
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Ministro Evangelico Pentecostal Encuentra la Verdad
Ministro Evangelico ahora Profesor de Teología en Universidad Católica
Dr. Fernando Casanova - Mi Travesía por la Fe
El Papa ¿es? el Anticristo, La Biblia Evangelica y Martin Lutero
Sobre el Magisterio de la Iglesia, el Papa Benedicto y la Sola Scriptura
El Dogma de la Eucaristía
Siendo Ministro Evangelico me enamoré de La Santisma Madre de Mi Señor Jesucristo
Un Día me Encontré con Jesús en la Eucaristía
Mi Confesión Ante Dios
Lutero, la película
¿ES EL PAPA EL ANTICRISTO?
AUTOR: GUIDO ROJAS. LICENCIADO EN CIENCIAS RELIGIOSAS.
I. INTRODUCCIÓN
Hoy en día la Iglesia Católica está empeñada en buscar un acercamiento religioso con las demás confesiones cristianas (Ecumenismo). No obstante, desde los mismos albores de LA REFORMA PROTESTANTE en el siglo XVI, sus fundadores como hijos rebeldes que un día se separaron de la Madre (Romanos 16,17-18), han mostrado un odio abierto por nuestra Iglesia, que no han dudado en tildarla de ser LA GRAN RAMERA DE LA BIBLIA, llamada en el Apocalipsis como BABILONIA LA GRANDE (18,2), y donde el PAPA no sería otro que el ANTICRISTO (13,18). Así por ejemplo, encontramos las siguientes declaraciones textuales:
“Me siento ya más libre en mi corazón; pues sé finalmente que el Papa es el Anticristo, y que su silla es la de Satanás”.
Martín Lutero, fundador de la Iglesia Evangélica.
“El pontificado romano, con todo su orden y reino, es el mismo Anticristo”.
Felipe Melanchthon, colaborador de Martín Lutero.
“La cabeza de este reino maldito y abominable en la iglesia occidental es el Papa”.
Juan Calvino, fundador de la Iglesia Calvinista.
“El Papa es el mismo Anticristo”.
Juan Knox, fundador de la Iglesia Presbiteriana.
“El Papa es en el sentido más categórico, el hombre de pecado, porque él representa toda forma de pecado sin medida”.
Juan Wesley, fundador de la Iglesia Metodista.
II. EL ANTICRISTO EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS
Para hacer un informe más imparcial vamos a utilizar la Biblia Protestante versión Reina-Valera, Edición de 1985. Además, seguiremos la regla de fe de todas las iglesias protestante: “Solo lo que enseñe la Biblia”.
El primero en utilizar el título de “Anticristo” en el Nuevo Testamento, fue el mismo Jesucristo: “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuera posible, aun a los escogidos” (Mateo 24,24). Nótese bien, que El Mesías en este pasaje del evangelio del apóstol Mateo (escrito hacia el año 85 de nuestra era), al igual que en todo el capítulo 24; está hablando con un lenguaje escatológico, haciendo referencia a los “últimos tiempos”. Explicando que vendrán hombres que con “supuestos milagros” obra del Diablo, llevarán tras de sí a muchos de los verdaderos creyentes, los cuales no tendrán su aprobación (comparar con Mateo 7, 21-23).
Para el apóstol Pablo, el “hombre de pecado” que se hace pasar por Dios, está por venir (2 Tesalonicenses 2,1-4); (aunque no lo identifica propiamente con el título del “Anticristo”), pero llegará “con gran poder y señales y prodigios mentirosos” (9). Porque “el espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4,1). Además, sus vidas y sus actos son propios de “las obras de las tinieblas” (Romanos 13,12), “siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2,2).
Vemos como San Pablo en sus epístolas (redactadas entre los años 45 al 65), quiere resaltar dos cosas:
1. Tanto él como los demás apóstoles, y los primeros cristianos hasta el siglo segundo; creían firmemente que la segunda venida de Cristo (parusía), era un hecho que sucedería pronto.
2. El mundo entero se debate entre dos grandes fuerzas, los “hijos de la luz” al mando de Jesucristo, y los “hijos de las tinieblas”, bien sea representado por un hombre, pero enviado por el mismo Diablo.
Por su parte, el apóstol Juan en sus cartas (elaboradas hacia el año 96), vuelve hacer hincapié en la persona del “Anticristo”:
“Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo… ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo” (1 Juan 2,18.22).
“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo” (1 Juan 4,1-3).
“Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo” (2 Juan 7).
Para San Juan el “Anticristo”, ya no va hacer un personaje de los “últimos tiempos”, sino que ¡Está ahí!, y en medio de la Iglesia de Cristo. Esto se debe al hecho que ya a finales del siglo I, se empezaban a formar grupos heréticos de cristianos que negaban que “Jesucristo”, sea verdadero “Dios” y al mismo tiempo verdadero “Hombre”. Así lo demuestra el párrafo inicial de su evangelio (escrito hacia la misma fecha que sus tres cartas): “En el principio era El Verbo (la Palabra=Jesús), y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (1,1). Comparar con (1 Juan 1,1-3).
III. EL NÚMERO DE LA BESTIA: EL 666
El mismo Juan, el teólogo, cuando se encontraba desterrado en la isla de Patmos (Asia Menor); escribió el libro de las revelaciones (o Apocalipsis). En uno de sus apartes, dice:
“Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis. (13,18).
Este número simbólico, ha dado para una serie de especulaciones y demás. Sin embargo, los exegetas (estudiosos de la Biblia), lo han relacionado con la persona del emperador NERÓN CÉSAR. San Juan, que se hallaba preso por los romanos en el momento de escribir el libro (hacia el año 90), decide advertir a los cristianos en un lenguaje a manera de clave sobre los peligros de este cruel gobernador, que era bisexual, alcohólico, y quien mandó a matar a su propia madre Agripina, con la que sostenía una relación incestuosa; al igual que sus dos esposas: Popea y Octavia, y a su maestro Séneca. También, ordenó el incendio Roma, y la ejecución (hacia el año 67) de los dos príncipes de los apóstoles: Pedro y Pablo. Del mismo modo, hay que tener en cuenta que en la cultura judía de donde venía el discípulo amado, las letras del hebreo que carecen de vocales tienen un valor numérico, y es así como la suma del nombre de “NERÓN CÉSAR” (NRWN QSR), equivale a: N=50+ R=200+ W=6+ N=50+ Q=100+ S=60+ R=200 = 666.
No han faltado las sectas protestantes que han querido relacionar el número de la bestia con el Papado, y esto se debe a que antiguamente los Romanos Pontífices utilizaban una corona de tres puntas llamada la “tiara”; y según ellos, tenía una inscripción que decía: “VICARIUS FILII DEI” o “VICARIO DEL HIJO DE DIOS”, que al hacer la misma operación matemática da 666.
Para refutar esta acusación podemos argumentar cuatro cosas:
1. El Apocalipsis fue escrito en griego mientras que la inscripción de la tiara aparece en latín (idioma oficial de la Iglesia Católica).
2. Los Papas solo empezaron a utilizar la tiara a partir de Clemente V (Siglo XIV). por lo tanto, pasaron más de 1.200 años antes de relacionar esta vestimenta papal con la descripción de san Juan en el libro de las Revelaciones.
3. Es completamente falso que en la tiara que usaban los Sumos Pontífices (hasta Pablo VI), apareciera esta leyenda. El título que los identifica es el de VICARIUS CHRISTI (VICARIO DE CRISTO), y fue empleado por primera vez por Inocencio III, en el siglo XIII.
4. El mismo apóstol aclara que el “666” es el número de un “hombre”, y no de una institución como el papado, que ha abarcado en XXI siglos, a 266 individuos, desde Pedro hasta Benedicto XVI.
http://www.apologeticasiloe.com/
Fernando Casanova - El Magisterio de la Iglesia, El Pápa Benedicto XVI y Sola Scriptura
El Dr. Casanova expresa con sinceridad lo que empezó a descubrir y ha tenido que reconocer. Y es que ¡No puede ser, no puede ser el Pápa!, pero así lo dispuso el Señor.
Bendito el que viene en nombre del Señor
*¿Donde esta el Pápa en la Bíblia?
*¿Quien escribió la Bíblia?
*¿Cual es el rol de Pedro en la salvación?
*Excluir verdades de fé y relativizar es sectarismo
*Leer a San Irineo de Lion
*¿Me amas Pedro?... pastorea mi rebaño...
*Exegetas evangelicos de la Bíblia Reina-Valera 1995 confirman la expresión en arameo "Piedra"
*El criterio tenía que ser bíblico
*La Bíblia era la única norma de fé, doctrina y conducta... pero no esta en la Bíblia, yo lo busqué, pero me encontré con los apostoles. El critério más importante evangelico NO ES BÍBLICO.
La Serie
Ministro Evangelico Pentecostal Encuentra la Verdad
Ministro Evangelico ahora Profesor de Teología en Universidad Católica
Dr. Fernando Casanova - Mi Travesía por la Fe
El Papa ¿es? el Anticristo, La Biblia Evangelica y Martin Lutero
Sobre el Magisterio de la Iglesia, el Papa Benedicto y la Sola Scriptura
El Dogma de la Eucaristía
Siendo Ministro Evangelico me enamoré de La Santisma Madre de Mi Señor Jesucristo
Un Día me Encontré con Jesús en la Eucaristía
Mi Confesión Ante Dios
Bendito el que viene en nombre del Señor
*¿Donde esta el Pápa en la Bíblia?
*¿Quien escribió la Bíblia?
*¿Cual es el rol de Pedro en la salvación?
*Excluir verdades de fé y relativizar es sectarismo
*Leer a San Irineo de Lion
*¿Me amas Pedro?... pastorea mi rebaño...
*Exegetas evangelicos de la Bíblia Reina-Valera 1995 confirman la expresión en arameo "Piedra"
*El criterio tenía que ser bíblico
*La Bíblia era la única norma de fé, doctrina y conducta... pero no esta en la Bíblia, yo lo busqué, pero me encontré con los apostoles. El critério más importante evangelico NO ES BÍBLICO.
La Serie
Ministro Evangelico Pentecostal Encuentra la Verdad
Ministro Evangelico ahora Profesor de Teología en Universidad Católica
Dr. Fernando Casanova - Mi Travesía por la Fe
El Papa ¿es? el Anticristo, La Biblia Evangelica y Martin Lutero
Sobre el Magisterio de la Iglesia, el Papa Benedicto y la Sola Scriptura
El Dogma de la Eucaristía
Siendo Ministro Evangelico me enamoré de La Santisma Madre de Mi Señor Jesucristo
Un Día me Encontré con Jesús en la Eucaristía
Mi Confesión Ante Dios
Fernando Casanova - Sacramentos, Magisterio, Papa y Pedro
La Serie
Ministro Evangelico Pentecostal Encuentra la Verdad
Ministro Evangelico ahora Profesor de Teología en Universidad Católica
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El Papa ¿es? el Anticristo, La Biblia Evangelica y Martin Lutero
Sobre el Magisterio de la Iglesia, el Papa Benedicto y la Sola Scriptura
El Dogma de la Eucaristía
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Mi Confesión Ante Dios
jueves, 17 de mayo de 2007
El perfume del amor de Juan Pablo II ha llenado a toda la Iglesia
El perfume del amor de Juan Pablo II ha llenado a toda la Iglesia, dice Benedicto XVI
Dio testimonio de Cristo con su ministerio, su agonía y su dolorosa muerte
VATICANO, 02 Abr. 07 / 01:29 pm (ACI).- Al presidir esta tarde en la Plaza de San Pedro una Misa por el segundo aniversario de la muerte de Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI aseguró que “el perfume de su amor ‘ha llenado toda la casa’, es decir, a toda la Iglesia”.
Ante más de 30 mil personas, entre los que había una gran cantidad de polacos, el Papa renovó a "Dios nuestro agradecimiento por habernos dado a Juan Pablo II durante 27 años como padre y guía seguro en la fe, pastor entregado y profeta valiente de esperanza, testigo incansable y servidor apasionado del amor de Dios".
Al referirse al Evangelios, el Pontífice dijo que en el evangelio de hoy, el gesto de la unción de los pies de Jesús que realiza María en Betania “evoca el luminoso testimonio del amor por Cristo sin reservas y sin limitaciones que Juan Pablo II nos ha ofrecido”.
Tras recordar que este segundo aniversario se enmarca en la Semana Santa, el Pontífice describió que el acto de María narrado por el evangelista Juan “habla del amor por Cristo, un amor sobreabundante, pródigo, con el ungüento ‘precioso’ que echa a sus pies” “Para nosotros, reunidos en oración en el recuerdo de mi venerado predecesor, el gesto de la unción de María de Betania tiene gran sentido espiritual”, añadió.
“¿La estima, el respeto y el afecto que los creyentes y no creyentes que han expresado a su muerte no han sido acaso un elocuente testimonio?”, preguntó el Santo Padre y recordó las palabras de San Agustín cuando comenta este pasaje evangélico: “La casa se llenó de perfume, es decir que el mundo se llenó de buena fama. El buen olor es la buena fama... Por el mérito de los buenos cristianos el nombre del Señor es alabado”. “Es real, el intenso y fructífero ministerio pastoral, y además el calvario de la agonía y la serena muerte de nuestro amado Papa, nos han hecho conocer a los hombres de nuestro tiempo que Jesucristo era verdaderamente ‘todo’ suyo”, añadió Benedicto XVI.
“La fecundidad de este testimonio –prosiguió el Papa– lo sabemos, depende de la Cruz. En la vida de Karol Wojtyła la palabra ‘cruz’ no era solo una palabra. Desde la infancia y en la juventud conoció el dolor y la muerte. Como sacerdote, como obispo y sobre todo como Sumo Pontífice, tomó muy en serio aquella última llamado de Cristo Resucitado a Simón Pedro, en las orillas del lago de Galilea: ‘Sígueme’”.
“Especialmente con el lento, pero implacable progreso de la enfermedad, que poco a poco lo ha acabado del todo, su existencia se hizo enteramente una ofrenda a Cristo, anuncio viviente de su pasión, en la esperanza llena de fe en la resurrección”, agregó.
Benedicto XVI dijo también que el pontificado de Juan Pablo II “se desarrolló en el signo de la ‘prodigalidad’, de ser generoso sin reservas. ¿Qué cosa lo movió además del amor místico por Cristo, el 16 de octubre de 1978, cuando le dijeron las palabras del ceremonial: ‘Magister adest et vocat te’: El Maestro es quien te llama? El 2 de abril de 2005, el Maestro volvió, esta vez sin intermediarios, a llamarlo para llevarlo a su casa, a la Casa del Padre. Y él, una vez más, responde prontamente con el corazón intrépido y susurró: “Dejadme ir a la Casa del Señor".
Seguidamente, el Santo Padre aseguró que “el perfume de la fe, la esperanza y la caridad del Papa llenó su casa, llenó la Plaza de San Pedro, llenó la Iglesia y se extendió al mundo entero. Lo que aconteció después de su muerte ha sido, para quien cree, efecto del ‘perfume’ que ha llegado a todos, cercanos y lejanos, y los ha atraído hacia un hombre que Dios había progresivamente conformado a Cristo”.
Al hablar de Juan Pablo II como Siervo de Dios, el Santo Padre resaltó que éste es “un título particularmente apropiado para él. El Señor lo ha llamado a su servicio por el camino del sacerdocio y le ha abierto los caminos cada vez más: desde su diócesis hasta la Iglesia universal. Esta dimensión de universalidad ha llegado a su máxima expresión en el momento de su muerte, acontecimiento que el mundo entero ha seguido con una participación jamás vista en la historia”.
Tras precisar que ya podemos avizorar la “luz de la resurrección de Cristo, que refulgirá en la Vigilia pascual después de los dramáticos acontecimientos del Viernes Santo”, el Papa Benedicto XVI destacó que el “Totus tuus del amado Pontífice nos estimula a seguirlo en el camino del don de nosotros mismos a Cristo, por intercesión de María”, mientras "confiamos a sus manos maternas a este padre, hermano y amigo nuestro para que en Dios repose y goce en paz
Dio testimonio de Cristo con su ministerio, su agonía y su dolorosa muerte
VATICANO, 02 Abr. 07 / 01:29 pm (ACI).- Al presidir esta tarde en la Plaza de San Pedro una Misa por el segundo aniversario de la muerte de Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI aseguró que “el perfume de su amor ‘ha llenado toda la casa’, es decir, a toda la Iglesia”.
Ante más de 30 mil personas, entre los que había una gran cantidad de polacos, el Papa renovó a "Dios nuestro agradecimiento por habernos dado a Juan Pablo II durante 27 años como padre y guía seguro en la fe, pastor entregado y profeta valiente de esperanza, testigo incansable y servidor apasionado del amor de Dios".
Al referirse al Evangelios, el Pontífice dijo que en el evangelio de hoy, el gesto de la unción de los pies de Jesús que realiza María en Betania “evoca el luminoso testimonio del amor por Cristo sin reservas y sin limitaciones que Juan Pablo II nos ha ofrecido”.
Tras recordar que este segundo aniversario se enmarca en la Semana Santa, el Pontífice describió que el acto de María narrado por el evangelista Juan “habla del amor por Cristo, un amor sobreabundante, pródigo, con el ungüento ‘precioso’ que echa a sus pies” “Para nosotros, reunidos en oración en el recuerdo de mi venerado predecesor, el gesto de la unción de María de Betania tiene gran sentido espiritual”, añadió.
“¿La estima, el respeto y el afecto que los creyentes y no creyentes que han expresado a su muerte no han sido acaso un elocuente testimonio?”, preguntó el Santo Padre y recordó las palabras de San Agustín cuando comenta este pasaje evangélico: “La casa se llenó de perfume, es decir que el mundo se llenó de buena fama. El buen olor es la buena fama... Por el mérito de los buenos cristianos el nombre del Señor es alabado”. “Es real, el intenso y fructífero ministerio pastoral, y además el calvario de la agonía y la serena muerte de nuestro amado Papa, nos han hecho conocer a los hombres de nuestro tiempo que Jesucristo era verdaderamente ‘todo’ suyo”, añadió Benedicto XVI.
“La fecundidad de este testimonio –prosiguió el Papa– lo sabemos, depende de la Cruz. En la vida de Karol Wojtyła la palabra ‘cruz’ no era solo una palabra. Desde la infancia y en la juventud conoció el dolor y la muerte. Como sacerdote, como obispo y sobre todo como Sumo Pontífice, tomó muy en serio aquella última llamado de Cristo Resucitado a Simón Pedro, en las orillas del lago de Galilea: ‘Sígueme’”.
“Especialmente con el lento, pero implacable progreso de la enfermedad, que poco a poco lo ha acabado del todo, su existencia se hizo enteramente una ofrenda a Cristo, anuncio viviente de su pasión, en la esperanza llena de fe en la resurrección”, agregó.
Benedicto XVI dijo también que el pontificado de Juan Pablo II “se desarrolló en el signo de la ‘prodigalidad’, de ser generoso sin reservas. ¿Qué cosa lo movió además del amor místico por Cristo, el 16 de octubre de 1978, cuando le dijeron las palabras del ceremonial: ‘Magister adest et vocat te’: El Maestro es quien te llama? El 2 de abril de 2005, el Maestro volvió, esta vez sin intermediarios, a llamarlo para llevarlo a su casa, a la Casa del Padre. Y él, una vez más, responde prontamente con el corazón intrépido y susurró: “Dejadme ir a la Casa del Señor".
Seguidamente, el Santo Padre aseguró que “el perfume de la fe, la esperanza y la caridad del Papa llenó su casa, llenó la Plaza de San Pedro, llenó la Iglesia y se extendió al mundo entero. Lo que aconteció después de su muerte ha sido, para quien cree, efecto del ‘perfume’ que ha llegado a todos, cercanos y lejanos, y los ha atraído hacia un hombre que Dios había progresivamente conformado a Cristo”.
Al hablar de Juan Pablo II como Siervo de Dios, el Santo Padre resaltó que éste es “un título particularmente apropiado para él. El Señor lo ha llamado a su servicio por el camino del sacerdocio y le ha abierto los caminos cada vez más: desde su diócesis hasta la Iglesia universal. Esta dimensión de universalidad ha llegado a su máxima expresión en el momento de su muerte, acontecimiento que el mundo entero ha seguido con una participación jamás vista en la historia”.
Tras precisar que ya podemos avizorar la “luz de la resurrección de Cristo, que refulgirá en la Vigilia pascual después de los dramáticos acontecimientos del Viernes Santo”, el Papa Benedicto XVI destacó que el “Totus tuus del amado Pontífice nos estimula a seguirlo en el camino del don de nosotros mismos a Cristo, por intercesión de María”, mientras "confiamos a sus manos maternas a este padre, hermano y amigo nuestro para que en Dios repose y goce en paz
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